Castilla y León

El cine y el arte se interrelacionan y constantemente encuentran mutuas influencias. La historia del cine sobre arte es la de una mirada especular, la traducción de un dispositivo tradicional de representación –una pintura, escultura o arquitectura– en una imagen en movimiento, otro medio de representación, convirtiéndolo en uno de los campos creativos más fértiles de la historia de la cinematografía.
En Castilla y León se han rodado películas que encajan en este género de maneras muy diversas. El documental Las Hurdes. Tierra sin pan (1933) de Luis Buñuel, parte de una realidad extrema y semioculta para, en el contexto del surrealismo –una de cuyas armas principales era el escándalo– realizar una crítica a la sociedad burguesa; o, de manera diferente, Fuego en Castilla (1960), ejemplo claro de la constante investigación plástica de José Val del Omar, inventor, poeta visual, alquimista y cineasta, que contribuyó a redefinir el arte del cine. Otras películas como Los fantasmas de Goya (2005), Goya en Burdeos (1999) o la miniserie Goya (1985), se adentran en aspectos biográficos, en estos casos de un artista tan destacado como Francisco de Goya, quien, como pintor de corte, tuvo gran vinculación con edificios y espacios Reales. También se encuadran aquí proyectos más comerciales inspirados en obras de arte como Los caprichos de Goya, punto de partida de Volaverunt (1999), La Venus del espejo de Velázquez, “leit motiv” de El rey pasmado (1991) o el Guernica de Picasso, “objetivo” en El robo más grande jamás contado (2022).
Sin duda, este género posee una tradición con literatura crítica propia. Esta ruta propone mostrar cómo el cine ha retratado el arte y sus localizaciones en Castilla y León con diferentes perspectivas.

PELÍCULAS DE LA RUTA